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Despertar en Bagan

A veces, cuando llevo mucho fuera, tengo la misma sensación que el protagonista de Lost in Translation, te despiertas y no sabes exactamente donde te encuentras, he llegado a ponerme en pie, descorrer las cortinas de la habitación y al no reconocer nada, salir al pasillo del hotel en busca de algo que me identifique dónde estoy… , ah! estoy en Bagán, Myanmar, sí. Ahora recuerdo que hoy tenía que madrugar. Aún es de noche, deben ser las cuatro y media, no le he dado tiempo al despertador y ya estoy de pie.

Me meto en la ducha redescubriéndolo todo. Todo me sigue impresionando, os parecerá una tontería pero me sigue encantando  abrir los amenities, hasta el gorro de baño me perece una obra de ingeniería.

Hoy los jaboncitos, con ese mimo que pone la gente de aquí en todo, están  envueltos en hoja de palma amarilla, con este lacito de hierbas verdes. Me lo llevo a la nariz y descubro aromas de Oriente, frutas dulces, vegetación selvática, verde intenso, húmedo, toques femeninos, que me transportan y me recuerdan porqué el Sudeste Asiático me cautivó hace tantos años.

Me visto ligero, pero me pongo manga larga, la ocasión así lo exige. Botas altas, aunque son innecesarias, creo que es un fetiche.

Los templos de Bagán desde el cielo

En la recepción del hotel de Bagán en Myanmar, me espera Miss Banya San U, mi amiga y guía. Me sonríe y me señala unos cafetitos con pastas que tiene preparados en aquel espacio apenas iluminado con unas velas amorosamente colocadas. Ni se imagina como se lo agradezco.

Hablamos poco y pausado, lo esperado a estas horas, y con la serenidad con la que lo envuelven todo en esta tierra maravillosa. Cojo mis cosas y salimos del Lodge.

Aquí fuera se respira humedad, fragancias exóticas de un suelo fértil, y esos sonidos que delatan vida por todas partes. En el centro de la imagen, entre aquellos árboles, un lunón lleno y brillante que produce sombras y claroscuros mágicos. Si esto es el inicio, no me quiero ni imaginar lo que me deparará el día de ruta por este mágico lugar.

Entramos en el todo terreno y ¡en marcha!

Por la ventanilla veo pasar gente en blanco y negro, imágenes costumbristas de la vida en Bagán. Empiezan temprano.

Finalmente, llegamos a una gran explanada con el suelo de hierba mojada, ahora la luna está brutal y el cielo tiene matices rosas, aún muy tenue…

Amanecer en globo

Según nos acercamos vamos viendo una inmensa sombra en el suelo al pie de una cesta de mimbre, miro asombrado a Banya y se ríe,  ¿te gusta volar en globo, no, Kik? Y no sé qué decir,  ¡me encanta!

Me pongo a echar una mano a estirar la vela con una sonrisa que no puedo relajar. De pronto el quemador hace lo propio, un estruendo que produce una llama monumental que empieza a calentar el aire del interior de esta inmensa bombilla.

Poco a poco el globo se va enderezando. Es rojo inglés, parece salido de una novela. Es precioso ¡Nos vamos! Saltamos dentro de aquella cestita que parece tan frágil y lentamente se empieza a deslizar sobre la hierba, primero lateralmente, y pronto empezamos a separarnos del suelo y a ascender, pero sin tirones ni atropellos, lentamente, con elegancia. “Doucement”, “doucement” dice nuestro piloto.

El amanecer en Bagán sigue progresando y el paisaje no puede ser más brutal,  aún estamos en grises, pero con el cielo rosa, fucsia, azul ahora índigo, ahora celeste casi marino…

En el suelo se mueven neblinas perezosas que no levantan más de un metro y dan un carácter onírico a todo el panorama. Son blanquecinas y tienen su propio espectáculo montado. Allí, a mi izquierda, el Río Ayeyarwady, enorme, mansea y se aleja hacia la selva profunda.

Y poco a poco las miles de estupas, de piedra unas y de oro otras, empiezan a aparecer en escena. Entre tanto verde, los ocres de los templos están cobrando vida, y los dorados hacen de esta imagen una de las mejores imágenes que te puedes llevar puesta en esta vida.

No lo dudes, sobrevolar Bagán es la aventura más exquisita, más delicada, y más glamurosa que se puede vivir en Asia.

Ven pronto navegante, buen viento.

¿Quieres disfrutar de un viaje a Myanmar auténtico y original?