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El patrimonio monumental es impresionante en este país, pero tratándose de Marruecos ¿Quién no se atreve, en un todoterreno o una moto, con esas zonas desérticas y solas, con ese sur profundo prácticamente sin dueño (oficialmente no es ni español, ni saharahui, ni marroquí), llamado “Las provincias meridionales”?

El Atlas de Marruecos, en la franja occidental, es en realidad, un sistema montañoso que recorre todo el noroeste de África, desde Túnez y pasando por Argelia, a lo largo de 2.400 kilómetros. Su pico más alto es el Toubkal, con 4.167 metros, ya en territorio marroquí.

La población del Atlas es mayoritariamente bereber, tanto en este país como en Argelia y el mundo bereber merece una conversación, o más bien un viaje aparte…

El Atlas separa las costas del mar Mediterráneo y del océano Atlántico del desierto del Sahara y, de hecho, es uno de los factores que provocan la sequedad de este desierto. Se divide en tres macizos principales: el Atlas sahariano, el Atlas telliano y el Atlas marroquí y ofrece desde bouldering, escalada en pequeñas paredes, a rutas de montaña muy duras, sólo aptas para los más experimentados.

También existe el Anti-Atlas, una cordillera de granito abrasada por el sol que conduce hasta el Sáhara, y que sigue inexplorada en comparación con el Alto Atlas.

La atracción principal es el macizo de cuarzo Yebel L’Kest, la “montaña de amatista”, a la que se accede por el fértil valle de Ameln. Alrededor del Yebel Aklim se hallan pequeños pueblos agrícolas, otra de las posibilidades de senderismo de la zona.

Se pueden hacer múltiples excursiones por un paisaje bastante variado, con cañones llenos de palmeras o montañas volcánicas como la de Yebel Sirua. Prepara las botas y ¡¡a caminar!!

Y last, but not least, cuando la tierra nos canse y nos deje el pelo y la piel extrasecas, siempre podemos dar un salto al agua en las salvajes playas occidentales (Essaouira, El Jadida, Ashila) o en las más templadas y moderadas del Mediterráneo, como Nador, Oujda o Al Hoceima.

Se diría que en Marruecos no saben lo que es el blanco y negro, y tampoco parecen tener mucho interés en saberlo.

¿Quieres disfrutar de un viaje a Marruecos auténtico y original?