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Hay indicios para pensar que a las Islas llegaron los primeros Humanos hacia el año 150 después de Cristo, pero que ¡ desaparecieron! Se los comería alguien… Y hasta el 1300 aproximadamente de nuestra era, no llegaron los Polinesios, los actuales Maoríes, con sus canoas, como demostrara Thor Heyerdhal con su embarcación la Kon Tiki de troncos de madera de balsa. Y después Kitín Muñoz con el Uru de Totora, pero… ¿sabías que el primer Europeo que llegó a Nueva Zelanda fue el Marino Español Juan Fernandez en 1576, doscientos años antes que el afamado James Cook? Sí, este es el tipo de injusticias que tiene la historia de España. Grandes hombres que hacían gestas increíbles en barcos de vela cuadrada y cascarones de madera recorrían un planeta que se consideraba plano y lleno de monstruos marinos. No me quiero imaginar  lo que tiene que ser navegar los Mares del Sur, allí donde los 40 bramantes y los 50 rugientes, están llenos de hielos flotantes que ni los radares actuales detectan. O castillos de hielo como los icebergs, pero en 1500, donde aún no había ni luz eléctrica. Y abrigados con lana, algodón y cuero. Gente recia que, como hoy vemos en la tele, emigraban buscando mejorar las condiciones de vida que tenían en sus pueblos y ciudades… en 1500, ¡piénsalo bien! D. Juan Fernandez, llegó allí navegando desde Chile, al servicio de La Corona Española.

Pero ni los gobernantes de entonces ni los actuales tienen memoria para recordar  aquellas gestas. Este Marino se topó, como Colón, con un Nuevo Mundo, pero los libros de historia no hablan de él. Qué cosas…

¡Y por qué no conduciendo vosotros mismos!

Otra maravillosa curiosidad de Nueva Zelanda es que su segundo Gobernador, siendo ya colonia Británica en 1.843 fue nada más y nada menos que el Capitán del Paquebote Beagle, Capitán Robert FitzRoy quien había decidido que le acompañara, para realizar un levantamiento Hidrográfico del extremo meridional de América del Sur, un joven naturalista llamado Charles Darwin, cuyos estudios tendrían un impacto revolucionario, la teoría de la Evolución.

Hoy Nueva Zelanda es el destino perfecto para los apasionados a los grandes espacios naturales, con toques de aventura, y con todas las facilidades de Occidente, de forma que te recomiendo que lo hagas en self drive, conduciendo tu coche, que coges y dejas donde te interese más, para moverte en el tren que cruza los Alpes del Sur, o para sobrevolar en avioneta alguno de sus maravillosos lagos, fiordos, montañas… Además puedes ir en cualquier época del año, y si les pillas en su invierno, nuestro verano, pues tienes hasta un esquí de extraordinaria calidad.

Nueva Zelanda es simplemente delicioso y está llena de curiosidades, ¡no te lo pierdas!

¿Quieres disfrutar de un viaje a Nueva Zelanda, auténtico y original?